Historia de la impresión digital en telas

La historia de la decoración de telas se remonta a la antigüedad, cuando se utilizaban técnicas como la pintura a mano, el estampado y métodos de reserva como el batik, el tie-dye y la técnica china zha ran.

Con el tiempo, surgieron métodos más avanzados, incluyendo la impresión con bloques de madera y planchas de cobre, que representaron un paso significativo hacia la mecanización del proceso de decoración.

Un momento decisivo fue la Revolución Industrial, que trajo consigo la implementación de máquinas de impresión rotativas, permitiendo la producción masiva de telas estampadas.

Desde la década de 1930, la serigrafía ha sido la técnica dominante en la industria textil y sigue siendo el método convencional más utilizado hasta el día de hoy.

La impresión digital en textiles surgió en la década de 1990. Inicialmente, esta tecnología se utilizaba principalmente para prototipos y producción de lotes pequeños para mercados de nicho.

Con el tiempo, gracias a los avances tecnológicos, la impresión digital ganó potencial para aplicaciones comerciales. Los desarrollos recientes han avanzado significativamente esta tecnología, allanando el camino para tiradas comerciales e innovación de productos en la industria.
Actualmente, las últimas innovaciones se están implementando en el área de la impresión 3D y telas inteligentes, donde se utilizan componentes electrónicos impresos. Los hitos clave en el desarrollo de la tecnología de impresión digital en textiles se muestran en la Fig. 1.

Diagrama de flujo que ilustra la evolución de la tecnología de impresión por inyección de tinta. Comienza con “Tecnología de inyección de tinta temprana (década de 1950)” y progresa a través de desarrollos clave: “Primera impresora de inyección de tinta textil digital (1991)”, “Impresión rollo a rollo (1999)”, “Impresoras de gran formato (principios de la década de 2000)”, “Impresión de alta velocidad (2011)”, “Impresoras textiles de una sola pasada (2012)”, “Nuevos modelos de impresora (2015)”, y concluye con “Innovación tecnológica (década de 2020)”. Cada etapa está representada por una flecha azul que apunta a la derecha.

Fig. 1. Hitos clave en el desarrollo de la tecnología de impresión textil digital

Los inicios de los experimentos con la impresión digital en textiles se remontan a la década de 1980, cuando se probó la adaptabilidad de las impresoras de inyección de tinta para la impresión textil en condiciones de laboratorio. Los desafíos incluían no solo adaptar el equipo a las especificidades de las telas (estructuras, absorbencia), sino también desarrollar tintas y métodos de fijación adecuados. El avance se produjo en 1991, cuando Stork (ahora SPGPrints) lanzó la primera impresora piezoeléctrica industrial dedicada a la impresión textil. En los años siguientes, DuPont desarrolló tintas especializadas y Epson presentó nuevos cabezales de impresión.

El desarrollo de tintas reactivas, pigmentadas, ácidas y de sublimación permitió adaptar la tecnología a diferentes tipos de fibras, lo que contribuyó a la comercialización de la impresión digital entre 2000 y 2009.

Aparecieron en el mercado impresoras dedicadas de empresas como DuPont, Mimaki y Kornit. En 2005, la introducción de la tecnología DTG (Direct-to-Garment) permitió la impresión directa en prendas terminadas, lo que revolucionó la producción de ropa personalizada y abrió nuevas oportunidades para pequeñas empresas.

Después de 2010, la tecnología digital en la industria textil experimentó un rápido crecimiento. Con la mejora de la calidad de impresión y el aumento de la velocidad, la producción en masa se hizo posible. En ITMA en 2011, se presentaron impresoras que alcanzaban velocidades de más de 6 metros lineales por minuto.

En 2012, MS Printing Solutions introdujo la impresora de una sola pasada Lario, que imprimía a 75 m por minuto. En 2015, Konica-Minolta presentó la Nassenger SP-1, que alcanzaba velocidades de 1,500 a 6,000 metros lineales por hora, dependiendo de la resolución.

La impresión digital ha cobrado especial importancia en el sector de la moda rápida, permitiendo la producción de tiradas cortas y diseños individuales y personalizados.

Un impulso adicional para el desarrollo fue la creciente conciencia ambiental: la tecnología digital utiliza mucha menos agua y tintes que la serigrafía tradicional, lo que encaja con la idea de producción sostenible. Empresas como Kornit Digital, Epson, Mimaki, EFI Reggiani, HP (Stitch), MS Printing Solutions y Durst comenzaron a dominar el mercado.

Los años 2020-2025 vieron una mayor expansión del mercado de textiles impresos digitalmente. Según gminsights.com, Kornit Digital (16%), Seiko Epson Corporation (12%), Mimaki Engineering (8%), así como Roland DG, Durst Group y SPGPrints, tuvieron la mayor cuota de mercado en 2023. Juntos representaron aproximadamente la mitad del mercado global.

Los principales impulsores del crecimiento incluyen la producción bajo demanda, la reducción de residuos, el desarrollo de nuevos materiales y el uso creciente de tintas que permiten la impresión en algodón, seda o tejidos técnicos.

La inteligencia artificial, utilizada para el diseño de patrones y la integración con software 3D, también está desempeñando un papel cada vez más importante.

La reducción de las tiradas de producción y la necesidad de flexibilidad están haciendo que las tecnologías digitales sean la opción preferida en muchos segmentos del mercado. Según API.pl, ya el 80% de la producción textil ha sido digitalizada.